LA EVALUACIÓN DE RESULTADOS: IMPRESCINDIBLE EN EL SECTOR DE LA HOSTELERÍA

De nuevo, tenemos el placer de anunciaros que este viernes, 15 de junio, Citric Consultores aparece en el periódico Ideal de Granada. En esta ocasión, y con motivo de la finalización del primer semestre del año, se pone todo el interés en la importancia de la evaluación de resultados en el sector de la hostelería para realizar una planificación de forma correcta.

A continuación, os dejamos el artículo de forma íntegra:

 

Lo de “nunca mires atrás” no lo dijo ningún restaurador. Imposible. En este sector hostelero, resulta imprescindible evaluar resultados de forma constante. No hay hueco para el desánimo o la apatía si los resultados no han sido los esperados: lo importante es encontrar qué ha fallado y saber corregirlo de una forma eficiente. De la misma manera, tampoco hay espacio para el regocijo y el acomodamiento: siempre existe algo en lo que se puede mejorar, aunque los resultados hayan sido satisfactorios. No obstante, también tenemos derecho a pararnos a celebrar cuando se esté haciendo bien. No somos máquinas.

Si existe un momento del año para centrarnos en sacar conclusiones, ese es ahora: el primer semestre llega a su final y eso conlleva dos importantes acciones que debe realizar todo profesional hostelero; en primer lugar, toca evaluar resultados y medir si lo ocurrido en el primer semestre ha transcurrido como se esperaba, si se han alcanzado los objetivos y si existen áreas en las que hay que mejorar. En segundo lugar, es tiempo de planificar los próximos seis meses y, para ello, es posible basarse en los resultados obtenidos tras la evaluación de la primera mitad del año.

La evaluación

Medir si los resultados han sido buenos puede resultar muy complicado, además de ser una interpretación en parte subjetiva. “¿Cómo puedo saber si el dinero que he facturado es suficiente?”, puede cuestionarse el profesional hostelero. La respuesta a esta pregunta dependerá de multitud de factores: la antigüedad del negocio, su tamaño, el perfil de sus clientes o incluso su ubicación.

En cualquier caso, una facturación adecuada será aquella que permita subsanar los gastos en aprovisionamiento de mercancías y sueldos y, además, ofrezca algo de margen para ayudar a recuperar la inversión inicial. Sobre todo durante los primeros años, obtener beneficios suele suponer un esfuerzo extraordinario. El trabajo y la inversión deben realizarse de manera continuada e ininterrumpida, siempre acompañados de paciencia y de amor por el negocio. De esta forma, cada grano de arena sumará y los beneficios irán aumentando.

A la hora de dictaminar si lo que hemos estado haciendo ha sido lo adecuado, deben tenerse dos premisas claras. En primer lugar, siempre es posible encontrar algún aspecto para mejorar, es decir, aunque se haya terminado el semestre en una buena situación y no se hayan encontrado errores en la ejecución del trabajo, hay que ser conscientes de que, con toda seguridad, existe algún área de trabajo en la cual todavía cabe un punto más de optimización, algún área en la que se puede gestionar mejor el tiempo y de la cual se puede obtener más rentabilidad. En segundo lugar, todos los problemas tienen solución. Aunque los errores que se hayan encontrado parezcan no subsanables y se tenga la sensación de que se trata de problemas que incluso no dependen del propio negocio, casi siempre es posible encontrar una alternativa, una forma de suavizar el impacto en el establecimiento o incluso una forma de utilizarlo en favor propio.

La planificación

Especificar la forma en que se afrontarán los próximos seis meses permitirá establecer una hoja de ruta que detalle los objetivos para los próximos seis meses y los medios para conseguirlos.

Los resultados del semestre anterior serán aquellos que sirvan de apoyo para la planificación del siguiente. Los nuevos objetivos deberían ser, en primer lugar, desafiantes: es necesario que constituyan un desafío tanto para la dirección como para la plantilla. De esta manera se conseguirá que el equipo se encuentre motivado ante las nuevas metas. No obstante, estos objetivos deberán ser alcanzables, de lo contrario, podría caerse en una espiral de fracaso en la consecución de objetivos, con la decepción que ello provoca.

Además, las metas establecidas deberían establecerse cuantitativamente. Esto permitirá una mayor facilidad a la hora de sentenciar si los objetivos se han cumplido y se podrá saber cuánto ha faltado o sobrado.

No obstante, aunque se planifique a la perfección, siempre aparecerán problemas nuevos. Y eso es lo bonito de este sector: siempre existirá espacio para el perfeccionamiento y la mejora. En la hostelería y la restauración se vive en constante reciclaje; pararse es morir y la supervivencia depende de estar al tanto de cada tendencia, del trabajo constante y de una actitud de superación perpetua.

En Citric Consultores, empresa granadina especializada en el sector, se trabaja en conjunto con el profesional hostelero para alcanzar una mayor facturación y una más eficiente del tiempo invertido en el trabajo.

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